La conmovedora carta de la novia de Fran Carles, el jugador del Linares que perdió la vida trágicamente


2016-07-10 13:07 Fuera de Juego Por: Administrador

La trágica muerte del futbolista y capitán del Linares (Segunda B), Fran Carles, el pasado 8 de julio inundó las Redes Sociales con muestras de apoyo hacia la pareja y la familia del jugador, que falleció fatídicamente mientras se ejercitaba en un gimnasio.

Al parecer, según informó ‘Diario de Jaén’, una pesa cayó sobre el muslo de Fran, que no le dio mayor importancia hasta que comenzó a sentir mareos. Sin embargo, asegura el medio, el jugador se había roto el músculo y, como consecuencia, se había extendido hasta sus riñones un derrame, por lo que tuvo que ser operado de urgencia. Desde entonces su estado fue empeorando progresivamente hasta el triste desenlace final.



Lola García, la pareja del futbolista, ha querido agradecer las muestras de cariño que la gente le hizo llegar a través de una emotiva carta que en Mi Otra Liga reproducimos íntegramente:

 

"Es difícil para mi escribir estas letras. Difícil porque me acuesto y me levanto entre lágrimas sin terminar de asimilar que ya no esté a mi lado, y lo que es más difícil aun, saber que no lo volveré a ver más, al menos no en esta vida. Me doy cuenta, en estos días más que nunca, que estamos de paso, que no podemos hacer planes más allá del aquí y el ahora. Muchas veces hablé con Fran de lo efímero de la vida, de que hay que disfrutar, vivir. Él nunca le dio importancia a la muerte, me solía decir que para morirse solo hay que estar vivo y que al final todos iremos al mismo sitio. Supongo que el hecho tan duro que le supuso la muerte de su padre le hizo ver la vida de otra forma, y la muerte también. Quien conoció a Fran sabe de sobra como era. Su amor a su Linares, a sus colores, a su gente. Fran tenía la sangre azul, porque él era simplemente especial. Como amigo era un diez, siempre pendiente de todos, siempre preocupado por todos. Incluso estos días, estando de vacaciones, me decía “voy a escribir a tal o a cual a ver si está y los vemos”, siempre pendiente de todo el mundo. Si venía alguien nuevo al equipo, él era el primero en acogerlo y hacerle sentir como en su casa. Así era Fran, todo corazón. Sufría cada derrota como si fuese un descenso, los domingos ya fuese porque empatasen, perdiesen, o no se hubiese visto bien él mismo, no se le podía hablar. Era exigente al máximo en su trabajo, y esa exigencia le costó la vida. Murió por su Linares, al igual que vivió por él.

Pocos sabemos lo que sufrió esta temporada pasada al no poder dar el 100. Así era Fran. Mientras muchos le decían que la categoría le venía grande, yo sé que le venía pequeña, aunque no haya tenido tiempo de demostrarlo, porque a él todo le venía pequeño, porque él era demasiado grande. Como hijo y hermano siempre fue otro diez, quiso a su madre como a nadie, aunque no fuese de decirlo cada día, y quería, admiraba y se preocupaba por su hermano cada día. Se ha ido alguien irrepetible, y no lo digo porque fuese mi pareja, lo digo porque Fran tenía esa magia que pocas personas tienen. Jamás pude estar enfadada con él más de dos minutos, me sonreía con esa sonrisa suya y ya se me olvidaba todo, tenía esa gracia natural que hasta cuando se enfadaba te ganaba. Como pareja, me vais a permitir que no diga mucho más. Quien lo conoce sabe lo discreto que era en su vida personal, no le gustaba poner nada en las redes sociales ni comentar, su amor era de los dos y de nadie más. “El amor no se pregona, se demuestra siempre”, me decía. Y me lo demostró hasta el último de sus días. Seguramente si leyese estas letras, me diría: ‘Ya estamos con los romanceos, Lola’. Así era él, con gracia hasta para quejarse. Pasará mi vida entera y sé que jamas encontraré a nadie como él, ni amaré a nadie como a él. Su bondad, su sonrisa, sus palabras y su amor me acompañarán siempre. Igual que a todo Linares. Por eso os quería agradecer, en mi nombre y en el de su familia, tantas y tantas muestras de cariño. Fran se ha ido demasiado pronto, dejándome con muchos planes por cumplir juntos, pero ha dejado un legado, unos valores y un amor que no se perderá nunca. Se fue como lo que es y será, una leyenda. Me ha costado mucho escribir estas letras, pero son tantísimas las muestras de cariño que nos llegan que es lo mínimo que puedo hacer.

Gracias a todos de corazón. Lola".


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