Gravísima denuncia en el Camp Nou: "El árbitro ha entrado al vestuario del Barça a echarles la bronca"


2021-04-06 00:04 La Liga Por: Manuel Calero


El alcalde de la ciudad pucelana mostró su indignación en Twitter.


Tras la disputa de la última jornada de liga, el Barcelona suma su enésimo robo, esta vez a costa del Valladolid. Tan vergonzoso fue el arbitraje que el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, aseguró que “el árbitro debe entrar al vestuario del Barça a echarles la bronca”.

Las reacciones del choque dejaron indignación en el lado blanquivioleta. Óscar prosiguió después del partido comentado que no entendía como un tío con 4 pantallas había permitió este robo. "El objetivo del árbitro es ayudar al equipo potente que no puede con el pequeño. No sé si por apretar La Liga o por qué” declaró.



Y no es para menos, un partido que estaba avocado al empate, con un Barcelona perdido, sin saberle jugar a un rival inferior en calidad. Los jugadores culés se lo pusieron difícil al colegiado que tuvo que tirar de manual para asegurar un robo demasiado evidente.

Antes del partido, el escenario pintaba propicio para el Barcelona. La derrota del Atlético les daba la posibilidad de acercarse al liderato, y jugar en casa frente al Valladolid antojaba una victoria cómoda.

Pero las cosas se torcieron. Los vallisoletanos plantearon un buen partido, y el club catalán no hizo méritos para ganar. Pero con el Clásico a la vuelta de la esquina, el árbitro del partido, Santiago Jaime Latre, apareció para solucionar la papeleta culé.

Hasta tres decisiones a favor del equipo local, a cada cual más sangrante, terminaron de confirmar que ese partido no se le podía escapar al equipo de Koeman.

El robo comenzó en el minuto 60. El balón impacta en la mano de Jordi Alba, pero el colegiado se hizo el ciego y no se fue ni a consultarlo al VAR. En rueda de prensa, Sergio González, técnico de Valladolid aseguró que el árbitro “me dice a mí que le da en la mano, pero que la altura de la mano no es para penalti”.

Faltando 10 minutos para el final, el resultado seguía sin moverse, y había que hacer algo para cambiarlo. Una falta de Óscar Plano, como mucho de amarilla, se pintó de roja para que el Barça pudiese jugar con uno más.

EL GOL NO DEBIA HABER SUBIDO AL MARCADOR

Más desapercibida ha pasado la jugada del gol de Dembélé. El gol no tenía que hacer subido al marcador por una falta previa de Jordi Alba sobre Roque Mesa. Como es evidente, ni el árbitro sobre el césped, ni el VAR, vieron ese lance, para no privar al Barcelona de la victoria.