Vinicius se acabará sentando en la misma mesa que Haaland y Mbappé


2021-04-08 00:04 Europa Por: Manuel Calero


Vinicius Jr hizo una exhibición en el Di Stéfano ante el Liverpool.


Se dice que los grandes futbolistas tienen que aparecer en los partidos más importantes, y en este aspecto Vinicius va camino de convertirse en un grande.

El brasileño, siempre cuestionado por su falta de acierto de cara a la portería rival, se puso la capa de superhéroe ante el Liverpool en unos cuartos de final de la Champions y realizó su mejor actuación desde que aterrizó en el Santiago Bernabéu. Con su velocidad y su desparpajo puso a sus pies a la defensa red y puso el broche de oro con dos goles que dejan la eliminatoria bien encarrilada para su equipo. El que no tenía gol nos ha cerrado la boca con un doblete en el momento preciso.



A pesar de esos dos goles el fantasma de su mala puntería sigue planeando sobre él y para espantarlo definitivamente tiene que demostrar que lo que hizo contra el Liverpool no fue casualidad ni fruto del azar.

Sino que realmente está encontrando su idilio con el gol y está aprendiendo a tomar la mejor decisión cuando se encuentra cara a cara con la portería rival. En cuanto consiga mejorar su definición y hacer del gol su más fiel compañero, puede convertirse en el mejor jugador del planeta pues condiciones para serlo no le faltan. Un delantero sin gol está incompleto y tiene que dar ese salto de crack, sino se quedará en un buen jugador más.

Si Vinicius mejora en la definición se sentará en la mesa de los grandes, en la de Erling Haaland y Kylian Mbappé.

Mucho se habla de que el noruego y el francés serán los grandes dominadores de la nueva era del fútbol mundial pero Vini no tiene nada que envidiarles. Es más, si alguno de los dos aterriza algún día en el Madrid puede ponerse este partido y aprender de la lección de sacrificio del brasileño.

La pandemia le ha robado a Vinicius la posibilidad de recibir una ovación que estuviera a la altura de su gran partido. Con actuaciones como la de ayer y en cuanto el público pueda volver a entrar en los estadios, seguro que el jugador brasileño pone al Bernabéu a sus pies. Y si se convierte en el mejor jugador del mundo quizá hasta le dedique a los madridistas el Balón de Oro…

 

Puedes leer la noticia en 90min